Impresión diagnóstica

La primera de todas las respuestas

El proceso de impresión diagnóstica consta de tres fases en las que a través de entrevistas y diferentes pruebas psicométricas se hace una evaluación exhaustiva de las diferentes áreas de desarrollo del niñ@ o adolescente que nos dan información sobre las áreas y el diagnóstico sobre un posible TEA de éste/a. Esta valoración integral nos permite construir un perfil con fortalezas y dificultades de cada individuo a través de múltiples dominios de funcionamiento.

 

Para realizar una buena detección y orientación diagnóstica se personaliza la metodología en función de las necesidades individuales del niño o adolescente con sospecha de alguna dificultad.

 

Información a aportar: documentación, informes anteriores, pruebas, notas escolares, etc.

Historia clínica de los padres

Una entrevista con los padres para obtener información detallada sobre el pasado y presente de las dificultades y conductas adaptativas y desadaptativas, así como las necesidades específicas actuales de interés.

Test de cribrage y/o entrega de cuestionarios.

Diagnóstico específico del niñ@

Sesiones de valoración y observación realizadas directamente con el/la niñ@ o adolescente que incluyen la administración de instrumentos estandarizados globales y específicos de diagnóstico, siguiendo el protocolo de las buenas prácticas.

Realización de un informe detallado en el que se incluye la descripción de cada una de las pruebas administradas, con la interpretación respectiva de los resultados, junto con una orientación diagnóstica basada en el DSM-V.

Devolución

Orientaciones de las intervenciones más adecuadas según el perfil de fortalezas y dificultades individuales.

Asesoramiento familiar y escolar.

Diagnòstic
017